síntesis
La película
de Gru, Mi Villano Favorito, nos presenta una historia muy humana, real y
entrañable, en la cual se nos hace conscientes de que todas las personas por
muy mal comportamiento que tengamos, existe una pequeña bondad en nuestro interior.
En definitiva, todos/as necesitamos un poco de afecto y cariño, sintiéndonos
felices dentro de una familia o sociedad, encontrando nuestro propio lugar en
el mundo.
Así pues, al
comienzo de la película, el villano llamado Gru, realizará todo tipo de malas
acciones ante cualquier persona sin distinción alguna, del lugar donde él vive.
Haciendo llorar a niños pequeños, congelando a cualquier persona para ser él,
el primero de todos, sentirse superior de una manera ostentosa con un coche
grande y potente y la mayor casa del vecindario, tener malas contestaciones y
acciones a su vecino, e incluso haciendo grandes robos a la humanidad.
Para Gru,
realizar estas acciones, es la forma de encontrar ese espacio en la sociedad,
aunque fuera mediante malos actos. No obstante, algo más importante aún le
hacía falta conseguir, puesto que tenía un gran vacío en su interior,
sintiéndose una persona solitaria y que no era capaz de llenar con todo lo que
le rodeaba, es decir, todo lo material que poseía y aquellas pocas personas y
personajes que tenía a su alrededor.
De esta
manera, un día que pretendía hacer un robo a otro villano más joven que él, que
le quería quitar el liderazgo que poseía como gran ladrón, descubre a tres
pequeñas niñas huérfanas que iban de casa en casa vendiendo galletitas, y las
cuales le servirían como cebo para poder cometer su fechoría y poder robar el
rayo reductor para hacerse con la Luna. Pero el resultado de usar a estas
pequeñas, aparte de conseguir su objetivo, algo en su interior le hizo cambiar.
Gru, adoptó
a estas tres pequeñas niñas, aunque en un principio, esta idea no llegó a
gustarle demasiado, pero con el paso de los días, se va encariñando con ellas,
e incluso se va a Divertilandia con ellas para que pasen un día agradable, pero
las niñas consiguen que también él se lo pase muy bien.
Así pues,
Gru poco a poco consigue llenar ese vacío interior formando su propia familia y
cuidar de aquellas personas que realmente le quieren y ayudan y que él no se
esperaba que lo hiciesen, aunque en ciertos momentos su "yo" interno
le hiciera pensar y realizar todavía algunos actos que él pretendía no volver a
realizar, como el hecho de volver a entregar a las niñas de nuevo al orfanato.
Por lo tanto,
lo que realmente, no es importante son los lazos que unan a los seres humanos, sino
los vínculos que se creen y nos permitan
desarrollarnos y encontrar nuestra propia felicidad. Además de realizar buenas
acciones con el prójimo como era el hecho de dar una de las niñas su hucha con
el poquito dinero que tenían y también sus trabajadores aunque fuera para
realizar una fechoría, siendo consciente Gru, de que aquellos que les rodeaban
no eran tan malos como él creía.




